Taller de íconos: una experiencia de pintura y oración

La técnica y el espíritu iconográfico es un arte cristiano de tradición, que tiene sus orígenes en el s. VII. Su presencia es un signo de bendición y una petición de protección celestial.

Taller de íconos

¿COMO NACE UN ÍCONO?

LA TABLA
Se prepara una madera. Se escribe en ella una oración que queda impresa como sello e
Intención orante del iconógrafo para quien la tenga. Se cubre con blancos para lograr una superficie apta para pintar.

EL DIBUJO
Los dibujos son líneas que se enmarcan en figuras geométricas, conformando las imágenes de Cristo, la Virgen o algún santo, cada una con significado específico.
Presenta una perspectiva invertida, ya que el punto de fuga es quien lo contempla.

LA PINTURA
El proceso de pintar un ícono lleva su tiempo…

El pintor no es más que un mediador desde que inicia hasta que termina de pintar.

La tradición se sostiene que el ícono se escribe, no se pinta; ya que en una época el lenguaje visual era la manera de conocer el mensaje y la historia Cristiana, de leer la
Palabra de Dios.

En el temple al huevo, los pigmentos se mezclan con huevo para dar firmeza, color, transparencia y brillo a la pintura.

Se pinta desde lo más oscuro del color hacia lo más claro, de la oscuridad a la Luz, dando vida y luz a los rostros y escenas religiosas.

En el momento final de la pintura el iconógrafo se desprende de ella realizando una oración para que sea puerta a la oración en otros.

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