RAN, de Akira Kurosawa| Sengoku Jidai

Título original: RAN
Año: 1985
Duración: 160 min.
País: Japón
Dirección: Akira Kurosawa
Guion: Akira Kurosawa, Hideo Oguni, Masato Ide (Obra: William Shakespeare)
Música: Tôru Takemitsu
Fotografía: Takao Saito, Asakazu Nakai, Masaharu Ueda
Reparto: Tatsuya Nakadai, Akira Terao, Jinpachi Nezu, Pîtâ, Mieko Harada, Masayuki Yui, Daisuke Ryû, Yoshiko Miyazaki, Hisashi Igawa, Kazuo Katô, Norio Matsui, Kenji Kodama, Toshiya Ito, Mansai Nomura, Takeshi Katô, Jun Tazaki, Hitoshi Ueki, Takao Zushi, Yoshitaka Zushi, Tetsuo Yamashita, Akihiko Sugizaki, Masaaki Sasaki, Yoshimitsu Yamaguchi, Masuo Amada, Masaru Sakurai, Sakae Kimura, Ryûjirô Oki
Productora: Coproducción Japón-Francia; Greenwich Film Productions / Herald Ace / Nippon Herald Films
Género: Drama. Bélico | Japón feudal. Siglo XVI. Familia. Cine épico

El Emperador Inoxidable
En otra ocasión ya tuve el gusto de hablar del genio que es Akira Kurosawa y de cómo su cine, al combinar con maestría, acción, comedia y drama conseguía resultados soberbios.
Por eso, tras escribir la reseña de Los Siete Samuráis, necesitaba zambullirme en la filmografía del Emperador y volver a encontrarme con otra de esas películas inoxidables que son para toda la vida. No podría estar más contento con lo que encontré. Hoy, en Películas Inoxidables, presentamos Ran.

Miseria y Caos
Ran es un kanji que tiene dos significados según el contexto, pudiendo ser leído como “Miseria” o “Caos”. Un título bastante apropiado para una obra que explora las miserias del poder, la guerra y la venganza.

Algo curioso es que esta cinta comienza donde otras terminarían. Hidetora Ichimonji, un señor de la guerra casi septuagenario, ha organizado una cacería con dos antiguos rivales para sellar la paz después de años de guerra. Al final de la caza, Hidetora anuncia que va a renunciar al poder efectivo que tiene en favor de su hijo mayor, al mismo tiempo que divide sus tres fortalezas entre sus tres hijos.

Los hermanos mayores aceptan encantados, pero el menor se resiste y critica a su padre con dureza. El anciano Señor desterrará enfurecido a su hijo y a uno de sus mejores consejeros por intentar defender al hermano menor.

Pronto, los dos hermanos mayores comenzarán a conspirar para quedarse con todo el poder y quitar a su padre del medio lo que acabará desencadenando una violenta guerra civil. Consciente de su grave error, el otrora poderoso Hidetora Ichimonji, comenzará un lento descenso a los abismos de la locura y la desesperación.

Ran - Películas Inoxidables

Influencias y Estilo
¿A alguien le suena similar? Es probable que sí porque Ran es una adaptación de “El rey Lear”, de William Shakespeare. La obra aborda básicamente la misma historia: un poderoso y viejo rey cae en la locura tras dividir sus tierras entre sus tres hijas y causar con ello un conflicto sangriento.

Kurosawa ya había adaptado a Shakespeare en “Trono de Sangre” (una versión libre y brillante de MacBeth) y sentía un enorme aprecio por las obras del dramaturgo inglés a las que citaba entre sus mayores influencias. Esto no debe sorprendernos en un hombre de marcadas influencias universalistas y humanistas quien, además, declararía que, antes que japonés, era humano y que eso lo llevaba a narrar historias que, aunque ocurren en Japón, están pensadas en llegar a todos nosotros.

RAN aborda el tema tan común de la sed por el poder y sus terribles consecuencias. Pero no se queda en un mero comentario, escarba en las raíces de esa violencia para mostrar que la guerra civil entre hermanos no es más que una extensión y un resultado de la misma violencia que utilizo Hidetora en su juventud para imponerse. La misma que sus hijos bebieron desde la cuna y usarán contra su padre. De nada servirán los consejos de los consejeros leales o las verdades disfrazadas de bromas del bufón para detener la hecatombe.

Hay que agregar que aquí el color y el movimiento están al servicio de la historia. El primero otorga una belleza surreal y cruel a los distintos momentos, magnificando las escenas intimistas o de batalla, o bien mostrando los tristes despojos de las guerras de Hidetora y sus hijos. El segundo es una de las marcas del estilo Kurosawa.

El cineasta era habilísimo a la hora de representar el movimiento de individuos y de grandes grupos de personas en una forma clara y muy cinematográfica como en la escena que se proyecta sin sonido, solo oímos la banda sonora (tema Hell’s Picture Scrolls) y observamos una batalla. Es un solo diálogo, sin ningún sonido y con ello es capaz de captar todo el caos y la brutalidad del combate sin que la acción nos confunda en ningún momento.

Para ir terminado | Ran
Akira Kurosawa entregó con Ran una de sus grandes obras maestras. Película al mismo tiempo sobre los lazos familiares, el ansia desmedida por el poder, la traición, el odio y la violencia. El Emperador consiguió entregar un producto sólido, bello y terrible. Quizás se me pueda tildar de exagerado pero el cine de Kurosawa es una experiencia de primer nivel digna de ver y disfrutar por los cinéfilos de todas las latitudes.
Y creo que es por todo esto y por muchísmo más, que tienen que ver Ran.

Reseña: Lautaro Sillero

* Cabe aclarar que no está programada la proyección de la película, esto es solo una reseña.

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